La diferencia clave
El ruido blanco reparte la misma energía en todas las frecuencias, por lo que suena como un siseo brillante y pleno, similar a una radio FM mal sintonizada o a la estática entre canales de televisión.
El ruido marrón recorta esos mismos agudos con fuerza, unos 6 dB por octava, así que el equilibrio se inclina drásticamente hacia los graves. Lo que queda es un zumbido profundo y envolvente, más cercano a una cascada o a la cabina de un avión que a un siseo.
- Ruido blanco: el más brillante, el que enmascara más amplio, puede sentirse áspero a volúmenes altos.
- Ruido marrón: el más profundo y cálido, más suave para escuchar durante largos periodos.
Cómo suena realmente cada uno
El ruido blanco es el sonido de un ventilador a máxima potencia, un secador de pelo o la estática entre emisoras de radio: pleno y algo metálico de cerca.
El ruido marrón se parece más a una cascada, un trueno lejano o el zumbido constante de la cabina de un avión: potente y grave, sin ningún siseo en los agudos. Precisamente esa ausencia de agudos es lo que hace que resulte más fácil de ignorar después de veinte minutos.
Comodidad durante toda una noche o una sesión de trabajo
Un sonido de enmascaramiento solo sirve si puedes tolerarlo durante horas, no minutos. El brillo del ruido blanco puede volverse cansado a lo largo de toda una noche, sobre todo a volúmenes altos, porque el oído sigue trabajando en todo el rango de frecuencias.
El ruido marrón tiende a desvanecerse en segundo plano con más facilidad, por eso tanta gente lo elige para usar toda la noche o en sesiones de concentración de varias horas, más que para siestas cortas. La comodidad es algo personal, así que confía en tus propios oídos antes que en cualquier regla general.
¿Cuál es mejor para dormir?
Para la mayoría de las personas que buscan dormir, el ruido marrón es la opción más suave por defecto. Su carácter grave y cálido tiene menos probabilidades de resultar intrusivo mientras te quedas dormido, y cubre bien retumbos como el tráfico o los ronquidos de tu pareja.
El ruido blanco se gana su lugar cuando el problema es una mezcla amplia de sonidos —voces, pasos, ruido de la calle—, ya que su cobertura uniforme enmascara más espectro a la vez. En cualquier caso, mantén la habitación alrededor de 50 dB o menos cerca de tu almohada.
- Ruido marrón: opción por defecto más suave para conciliar el sueño y mantenerlo.
- Ruido blanco: mejor cuando la habitación tiene muchos sonidos distintos y mezclados.
¿Cuál es mejor para concentrarse?
Ambos pueden funcionar para concentrarte, y la mejor opción depende de ti. El brillo del ruido blanco resulta estimulante para algunas personas, útil para una tarea de media tarde que requiera alerta.
El zumbido más calmado del ruido marrón conviene a quienes encuentran distractor un sonido brillante, sobre todo para escribir o leer con una concentración sostenida en lugar de un impulso de energía.
Si no puedes decidirte, alterna durante una semana: ruido blanco los días que necesites un empujón, ruido marrón los días que ya te sientas acelerado, y observa cuál te deja más productivo hacia media tarde.
Bebés, tinnitus y cómo ajustar bien el volumen
Si estás calmando a un bebé, mantén el volumen bien por debajo de 50 dB, coloca el altavoz al menos a 2 metros (unos 7 pies) de la cuna, y usa un temporizador en lugar de dejarlo sonar toda la noche sin supervisión.
Los agudos más suaves del ruido marrón suelen ser el punto de partida más fácil en una habitación infantil o para el tinnitus, aunque el ruido blanco también funciona bien una vez que el volumen es moderado. El control de Tono puede calentar el ruido blanco o aclarar el ruido marrón sin cambiar de color, y el filtro de 55 Hz y el limitador de este reproductor mantienen ambos sonidos seguros para altavoces pequeños.